Obama frena las exploraciones en el Ártico hasta 2018

articoA menos de un mes del anuncio realizado por Shell sobre la cancelación de sus proyectos de perforación en el Ártico, tenemos nuevamente buenas noticias. El Gobierno de Estados Unidos anunció que cancelará los permisos para explorar en Alaska durante dos años, 2016 y 2017. Esto significa que cualquier empresa que quiera buscar petróleo en el Ártico de Alaska no podrá contar con la autorización necesaria para hacerlo, incluso las que ya tienen licencia, como la noruega Statoil.

Esta es una decisión histórica para que el petróleo del subsuelo marino del Ártico se quede donde está, y por supuesto una gran noticia para todos los que luchan contra las exploraciones petroleras en cualquier lugar del planeta. El Ártico es el máximo exponente de esta búsqueda desesperada por encontrar más petróleo. Sus condiciones climáticas extremas hacen que la actividad extractiva sea de alto riesgo, incluso durante el verano.

Sin embargo, a medida que va disminuyendo la capa de hielo del Ártico, más zonas se vuelven accesibles para esta industria. Solo en el mar de Chukchi, en Alaska, una de las zonas con mayor potencial de producción, hay siete empresas con licencias de perforación, aunque únicamente Shell comenzó de forma activa su programa de exploración. Las fallas en la seguridad, y los accidentes que tuvo Shell durante su actividad son un claro ejemplo del riesgo que supone perforar en el Ártico.

Durante años, personas de todo el mundo le pidieron al presidente Obama que proteja el Ártico de Alaska de las perforaciones petroleras, y acaba de dar un gran paso. Sin duda es una decisión en la dirección correcta para asegurar su legado climático al proteger una de las zonas más vulnerables del planeta. Pero puede dar un paso más allá y utilizar su influencia como actual presidencia del Consejo Ártico y en la arena política global, para que todo el océano Ártico quede libre de esta amenaza, y no solo de forma temporal. Y también es un ejemplo para otros gobiernos de tomar decisiones valientes como esta.

Siete millones de personas lo están exigiendo sumandose a la petición para proteger el Ártico y convertir sus aguas internacionales en un santuario que las proteja de las amenazas de la industria del petróleo y de la pesca industrial. Con decisiones como estas parece que estamos un paso más cerca de conseguirlo, aunque aún queda un largo camino para lograrlo.

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