Confirman Viaje en el Tiempo

 tiempoStephen Hawking asegura que es posible viajar por el tiempo. El astrofísico británico, basado en la Teoría de la Relatividad de Eistein, dijo que supondría la salvación futura de la humanidad; afirmó que sólo podría hacerse hacia al futuro.

El reconocido astrofísico británico Stephen Hawking cree que viajar en el tiempo es posible y que podría suponer la salvación futura de la humanidad. Su afirmación, basada en la Teoría de la Relatividad de Einstein, ha recibido recientemente el apoyo experimental desde el colisionador de partículas LHC o llamado “la máquina de Dios”.

El científico Brian Cox, quien trabajó en el proyecto LHC, ratifica las palabras de Hawking: “Cuando aceleramos partículas diminutas al 99.99% de la velocidad de la luz en el LHC de Ginebra, el tiempo transcurrido para ellas es un sietemilésima más lento del que medimos con nuestros relojes”, afirmó.
La hipótesis de Hawking dice que si una nave que transportara a humanos podría acelerar hasta el 98% de la velocidad de la luz a lo largo de seis años (tiempo que tomaría en alcanzar esa velocidad), cada día transcurrido en la nave supondría un año en la Tierra.

De esta manera, cuando la Tierra se vuelva inhabitable por nuestro mismo mal accionar, los hombres podrían viajar en esa nave y repoblar nuestro planeta muchos años más tarde, teniendo en cuenta que cada año en el espacio equivaldría a 365 años en la Tierra.

Desde hace muchos años que Hawking se refiere a la posibilidad concreta de poder viajar por el tiempo, aunque reconoce que la tecnología necesaria puede recién alcanzarse en el futuro.

Aliens peligrosos. Hawking, uno de los más respetados genios pensadores de la era, ha sido noticia últimamente por temas menos “académicos”. La semana pasada había sido noticia por declarar en una entrevista que “lo mejor que podíamos hacer los humanos era no contactar a los extraterrestres, por nuestra propia seguridad”.
“Si los aliens alguna vez nos visitan, creo que el resultado sería muy parecido a lo que ocurrió cuando Cristóbal Colón arribó por primera vez a América, lo que no resultó muy bien para los nativos”, afirmó el científico al periódico The Times.

“Sólo tenemos que mirarnos a nosotros mismos para ver cómo la vida inteligente puede evolucionar a algo que no nos gustaría conocer. Imagino que podrían existir naves masivas, que han utilizado todos los recursos de su planeta nativo. Aliens tan avanzados quizás se convertirían en nómades, buscando conquistar y colonizar cualquier planeta que alcancen”, agregó.

Como opción alternativa, dijo Hawking, puede ser que quizás a los aliens simplemente les gustaría tener otro planeta más porque sí. El simple hecho de que puedan llegar hasta aquí a través de un viaje interestelar sugiere que tendrían la capacidad de vencer a la humanidad (contrario a lo que nos dicen las películas de Hollywood) y convertirnos en esclavos, o a vivir en reservas como se hizo con los indígenas en la colonia.
«¿Es posible viajar en el tiempo? ¿Podemos abrir un portal al pasado o encontrar un atajo al futuro?». El genial físico británico Stephen Hawking se hacía estas preguntas en un artículo publicado esta semana en el diario Daily Mail. El cosmólogo ofrecía no sólo una, sino tres fórmulas teóricamente realistas para responder a su pregunta, tres propuestas que pueden hacer posible una idea que durante mucho tiempo ha sido una herejía científica. A su juicio, una aventura semejante ya no es tan descabellada.

Para empezar, Hawking sugiere que es indispensable abrir la mente a la idea de la cuarta dimensión: el tiempo. El científico utiliza un ejemplo muy sencillo, el de la conducción. Cuando hacemos un viaje en automóvil y conducimos en línea recta, viajamos en una dimensión. Si giramos a la derecha o al izquierda, añadimos una segunda dimensión. Si además subimos o bajamos una carretera de montaña, encontramos la tercera. La cuarta dimensión es el tiempo, pero ¿cómo encontramos un camino para viajar a través de él?:

1- Los agujeros de gusano:

«Las películas de ciencia ficción muestran una vasta máquina hambrienta de energía que crea un túnel a través del tiempo. Un viajero del tiempo, un valiente, preparado para quién sabe qué, entre en el túnel y emerge quién sabe dónde (…) La realidad puede ser muy diferente a esto, pero la idea en sí no es tan loca», admite Hawking en su artículo. Para los físicos, los túneles en el tiempo pueden ser los agujeros de gusano. «Están a nuestro alrededor, en las grietas del espacio y del tiempo, pero son demasiado pequeños para poderlos ver», explica el científico. «En la escala más pequeña, incluso más pequeña que las moléculas y los átomos, existe la espuma cuántica. Aquí es donde existen los agujeros de gusano, pequeños túneles o atajos a través del espacio y el tiempo se forman y desaparecen constantemente».

Por desgracia, estos túneles son demasiado pequeños para que un ser humano pueda mirar por la cerradura. Miden sólo mil millones de billones de una billonésima de centímetro, pero quizás sea posible coger uno de ellos y hacerlo lo suficientemente grande para el ser humano o incluso para una nave espacial. De esta forma, podríamos viajar a otros planetas situados a años luz de distancia o «quizás los dinosaurios de la Tierra podrían ver aterrizar una nave».

Claro que el agujero de gusano tiene un pequeño problema, lo que Hawking llama la «Paradoja del científico loco». ¿Qué pasaría si un científico usa el agujero para disparar contra su yo del pasado? Ahora está muerto, pero ¿quién disparó? Es una paradoja, no tiene sentido. El tipo de situación que provoca pesadillas a los físicos. Este tipo de máquina del tiempo violaría una regla fundamental que gobierna el universo entero: las causas suceden antes de los efectos, y nunca al revés. El viaje al pasado sería imposible, pero, ¿y al futuro?

2) Los agujeros negros

«Nos parece que el tiempo fluye como un río, a diferentes velocidades en diferentes lugares, y esa es la clave para viajar al futuro», explica Hawking. Esta idea fue propuesta por Albert Einstein hace cien años, al darse cuenta de que debería haber lugares donde el tiempo corre más lento y otros donde se acelera. «Tenía razón y la prueba está sobre nuestras cabezas», en el espacio, dice Hawking. El tiempo va más rápido en el espacio. Dentro de cada nave espacial hay un reloj muy preciso, pero a pesar de ello, todos ganan alrededor de un tercio de billón de segundo cada día. El problema no está en los relojes. Lo que ocurre es que la masa de la Tierra arrastra al tiempo y lo hace más lento.

En el centro de la Vía Láctea, a 26.000 años luz de nosotros, está el objeto más pesado de la galaxia: un agujero negro super masivo que disminuye la velocidad del tiempo más que cualquier otra cosa en la galaxia. «Es como una máquina del tiempo natural», dice Hawking. Si una nave espacial entrara en la órbita en el agujero, tardaría 16 minutos en completar una órbita para la agencia espacial que controlara la misión desde Tierra. Para los astronautas, sólo habrían pasado 8 minutos. Si pasaran orbitando cinco años, en realidad habrían transcurrido diez. Cuando llegaran a la Tierra, todos los demás habrían envejecido cinco años más que ellos. ¿El problema? Acercarse a un agujero negro es excesivamente peligroso.

3) Viajar a casi la velocidad de la luz

A la tercera va la vencida. Para Hawking, la solución puede pasar por viajar muy muy rápido, más aún que la velocidad requerida para evitar ser arrastrados por un agujero negro. Según Hawking, viajar a casi la misma velocidad de la luz, 186.000 millas por segundo, nos transportaría al futuro. Para explicarlo, el científico imagina un tren superveloz que diera vueltas a la Tierra 7 veces por segundo, lo que no alcanza la velocidad de la luz, algo que las leyes de la física prohíben. Entonces el tiempo empieza a transcurrir lentamente a bordo, como si estuviéramos cerca de un agujero negro, pero en mayor medida, como en cámara lenta. En una semana, el tren viajaría cien años en el futuro. Por supuesto, construir un tren que alcance esas velocidades es imposible, pero hemos construido algo muy parecido: el acelerador de partículas LHC del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) en Génova, Suiza. Lo sabemos por unas partículas, pi-mesons, que generalmente se desintegran ipso facto pero que, cuando son aceleradas a casi la velocidad de la luz, duran 30 veces más.

Hawking concluye que si queremos viajar al futuro, simplemente tenemos que ir muy rápido, algo que sólo es posible en el espacio. Para ello, haría falta una nave 2.000 veces más rápida que el Apollo 10, de enorme tamaño y que pudiera cargar una gran cantidad de combustible, lo suficiente para acelerarla a casi la velocidad de la luz. «Cuatro años después de haber despegado, la nave comenzaría a viajar en el tiempo.

Por cada hora en la nave, dos pasarían en la Tierra», explica. Después de otros dos años de velocidad máxima, la nave llegaría a su tope, el 99% de la velocidad de la luz. Entonces, sólo un día a bordo representaría un año en la Tierra. Nuestra nave volaría al futuro.

 

 

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“Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”.
Isaac Newton (1642-1727) Matemático y físico británico.

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